Hay distintos tipos de “logos”: letragrama o grafotipo, emblema, tipograma e imagotipo. Y es que, un logotipo se caracteriza por diversos aspectos. El primero es la funcionalidad, que consiste en la capacidad de transmitir un determinado mensaje. Para esto se necesita el uso de formas y colores que conducirán a la interpretación por parte del destinatario final.
El logotipo necesita de un uso apropiado de la semiótica, que se utiliza como herramienta para conseguir una comunicación idónea del mensaje y una buena interpretación. Lo importante es que exista una coherencia semiótica entre lo entendido y lo que se busca representar.