El layer se despliega por la página hasta recogerse en un banner, normalmente de 728×90. En su inmensa mayoría este formato está desarrollado a través de tecnología Flash.
El principal problema de los formatos publicitarios de la web es su carácter intrusivo, sin embargo el layer ofrece la posibilidad de cerrar la ventana para que el usuario, si lo desea, no reciba más información a cerca del producto o servicio.