Hoy en día, la mayoría de las páginas web obtienen gran parte de su financiación a través de estos elementos. Basta abrir una página y ver como alrededor de los contenidos principales que definen al soporte se configura toda una red de anuncios de gran variedad y tamaño, que nos ofertan multitud de productos y servicios. Los banners, claramente identificables por su formato rectangular, o los skyscraper, banner de 120×600, son ejemplos más comunes de ad-units.
Desde el punto de vista de su ubicación en la web, los anunciantes optan siempre por los lugares situados en la parte superior de las página, donde la visibilidad es superior y las posibilidades de captar la atención del visitante son mayores. Con todo, sería adecuado lograr un equilibrio entre la máxima visibilidad del anuncio y el menor grado de entorpecimiento de la lectura al visitante, puesto que si la publicidad destaca más que el contenido corremos el riesgo de que el lector pierda interés en nuestra web.